Alas De Hierro (EmpÃreo 2)
Alas De Hierro (EmpÃreo 2) La batalla es un infierno de fuego y sombras. Violet lucha, su cuchilla rasgando carne negra y ojos vacÃos, pero por cada venin que cae, dos más toman su lugar. Las bajas en la rebelión son devastadoras. Bodhi cae a su lado, sangre oscura en sus labios, y ella apenas puede arrastrarlo lejos antes de que otro venin lo remate.
Xaden está en todas partes, su espada cortando con precisión letal, su dragón rugiendo en los cielos. Pero incluso él está siendo superado. Violet sabe que no pueden ganar esto. No esta vez.
—¡Retrocedan! —brama Brennan, su voz desgarrada por la furia.
Violet siente algo quebrarse dentro de ella cuando comprende lo que está por suceder. Alguien tiene que quedarse atrás. Alguien tiene que frenar a los venin el tiempo suficiente para que los demás escapen.
—¡No! —grita cuando ve a Jesinia plantar los pies y encarar a las criaturas con una sonrisa feroz.
—Corre, Violet. —Jesinia le guiña un ojo, y entonces se lanza al ataque, un sacrificio vivo que arde con fuego de dragón.
El escape es una neblina de dolor y rabia. Cuando los sobrevivientes llegan a Aretia, el silencio es pesado, insoportable. Han fallado. Han perdido a demasiados.
Y lo peor es que los venin sabÃan que venÃan.
—Alguien nos traicionó —dice Brennan con voz de piedra.
