Alas de sangre (Empíreo 1)
Alas de sangre (Empíreo 1) El sonido de las primeras muertes llegó pronto. Un rugido, un estallido de fuego, y los gritos de los reclutas desapareciendo en el abismo. Violet apretó los puños, su cuerpo tenso mientras avanzaba hacia el inicio del parapeto. Mira tenía razón: no estaba lista para esto.
El viento soplaba con fuerza, azotando su rostro mientras daba los primeros pasos. El espacio parecía más angosto de lo que recordaba. A cada lado, el vacío se extendía como una invitación cruel. Un rugido ensordecedor hizo que se congelara por un instante, y cuando miró hacia arriba, un dragón negro surcaba el cielo, sus alas cortando el aire con un poder intimidante.
—No mires abajo, no mires abajo —murmuró para sí misma, aunque su cuerpo parecía no escucharla. La vista del suelo, tan lejos, hacía que sus piernas temblaran.
Un golpe repentino de viento la tambaleó, y por un momento, pensó que caería. Pero una mano la sujetó con fuerza, salvándola del abismo.
—¿Planeas morirte tan pronto? —Era Xaden Riorson, un cadete de tercer año, con una expresión indescifrable en el rostro. Sus ojos oscuros la evaluaron por un momento antes de soltarla y seguir adelante, como si salvarla hubiera sido un acto insignificante.