La sangre del Olimpo
La sangre del Olimpo La ciudad de Atenas se alzaba en el horizonte como una sombra gigante, envuelta en un cielo teñido de rojo y negro. La tripulación del Argo II observaba desde la cubierta, cada uno atrapado en sus propios pensamientos. Las palabras de la profecÃa resonaban en el aire como un eco sin fin.
—Este es el punto de no retorno —murmuró Jason, apretando el puño alrededor de su espada de oro imperial.
—Nunca hubo un retorno para nosotros —replicó Nico desde la sombra del mástil. Sus ojos oscuros reflejaban la tensión de alguien que habÃa visto demasiada muerte.
Reyna aún no habÃa llegado con la Atenea Partenos, pero el tiempo se agotaba. Gaia no esperarÃa. Percy, de pie junto a Annabeth, miró hacia el horizonte con una mezcla de determinación y temor.
—¿Recuerdas lo que dijimos? —le susurró Annabeth, tocándole el brazo.
—"Nos enfrentaremos juntos, pase lo que pase" —respondió Percy, apretando la mandÃbula.
Mientras el barco atracaba, Leo ajustaba los controles del Argo II por última vez. Su sonrisa caracterÃstica habÃa desaparecido, reemplazada por una concentración frÃa y calculadora.
