Cartas a un joven poeta
Cartas a un joven poeta Sobre la ironÃa: no se deje arrastrar por ella, especialmente en los momentos no creativos. En los creativos, intente utilizarla como un medio más para captar la vida. La ironÃa, utilizada con autenticidad, es también auténtica y usted no tiene por qué avergonzarse de ella. Y si se siente demasiado confiado en su compañÃa, tema esa creciente confianza y vuélvase entonces a objetos grandes y serios, ante los cuales usted se sentirá pequeño y débil.
Busque lo hondo de las cosas. Allà no desciende la ironÃa. Y si la lleva al lÃmite de lo grandioso, compruebe si esa forma de comprensión surge de una necesidad de su ser. Porque, bajo la influencia de lo que es serio, le abandonará (cuando sea fortuita) o, de lo contrario (si pertenece verdaderamente a algo nacido en su interior), se fortalecerá como una herramienta muy firme que usted pondrá entre los medios con los que configurará su arte.
Lo segundo que quiero contarle hoy es esto: