Poemas a la noche
Poemas a la noche Contémplalo: con tal de que ni un árbol
te pueda distraer,
no hay más que puro espacio en esta isla.
¿Y aves? Más bien estate preparado
a ver leones que vayan por el aire.
TendrÃan miedo los árboles
y no quiero que vean.
Pero tú eres quien mira, tú has de percibir,
tú vas a contemplar
cual nunca antes lo hiciera ningún hombre,
tú debes aferrar, asir, leer,
devorar debes tú
aquello que yo parto en dos mitades: el cielo
colmado por los frutos.
Debes arrodillarte alzando la cabeza
y que el zumo gotee sobre tus ojos:
para eso te he buscado.
Tú debes escribir sin siquiera mirar,
porque también para eso estás aquÃ: para escribir.
La mano izquierda pon a la izquierda
sobre la piedra y la derecha a la derecha,
de tal modo que yo pueda usar ambas manos.
Voy ahora por tanto a revelarme del todo.
Por millones de años debo ya retenerme,