Poemas a la noche
Poemas a la noche No somos más que boca. ¿Qué canta el lejano corazón
que habita intacto en medio de las cosas?
Su latido tan vasto se divide en nosotros en latidos más breves
y su enorme dolor, cual su júbilo enorme,
resulta demasiado grande para nosotros.
Así que siempre hemos de escindirnos
Y una y otra vez no somos más que boca,
sin embargo, de súbito, secretamente irrumpe
el enorme latido en nosotros y gritamos…
y entonces somos ser, visión, metamorfosis.
Schöneck, septiembre 1925