Poemas a la noche
Poemas a la noche Obstinados contra la fuerte noche
lanzan todas sus voces en una carcajada
que a duras penas arde. ¡Oh mundo en rebelión!,
lleno de negativa, que respira
el espacio no obstante en que giran los astros.
Comprende: todo esto no necesita nada y bien podría,
adentrado en ignotas lontananzas,
alejarse en sí mismo muy lejos de nosotros.
Sin embargo se digna a rozar nuestro rostro,
como el alzar los ojos de la amada;
se abre frente a nosotros, desvirtuando acaso
su existencia en nosotros. Y no lo merecemos.
Quizás hurta a los ángeles un poco de su fuerza
y así, a nuestro encuentro, cede un cielo estrellado,
suspendiéndonos dentro del turbio destino.
Y es en vano. Pues quién
se percata de eso. Y aunque alguien lo haga,
quién osa aún apoyar su frente en el espacio de la noche
cual si fuera la propia ventana de su cuarto.
Quién no ha renegado de todo esto. Quién