Poemas a la noche
Poemas a la noche dispones en ti misma igual que en un jarrón
tus imágenes. Y llamas tú
a ese florecimiento de todos tus reflejos
que un momento con ligereza piensas,
antes de que vencida por su dicha,
como ofrenda a tu cuerpo, los devuelvas.
Muzot, noviembre de 1924
Oh al lado de ella y su reflejo
—cual joya en el estuche protector,
durando en ella y dispuesto en la blandura—
el amante descansa:
ora la siente a ella, ora su joya interna…
Él, que no guarda en sà ninguna imagen propia
y que del fondo de sà mismo rebosa
de mundo conocido y soledad.
Muzot, noviembre de 1924