Poemas a la noche
Poemas a la noche —pobres bocas cansadas— al canto prolongado;
cantan como desde hace muchos años,
años que no tuvieron un final.
Están cantando como con el pelo,
como con lo escondido,
sus voces tienen rostros alumbrados,
rostros semiborrados, tal aquellos
que habrán de presentarse
al postrer juicio, féretro tras féretro.
De repente, de todas esas voces,
una voz se distingue elevándose sola,
pequeña, leve, pálida.
Se eleva hacia el milagro y hacia el bien,
sosteniendo como una caracola
a Dios en el oÃdo.
Capri, marzo de 1907