Cónclave
Cónclave El humo blanco asciende.
La multitud en la Plaza de San Pedro estalla en júbilo.
Habemus Papam.
Pero mientras Lomeli se viste con la sotana blanca y se prepara para salir al balcón, sabe que la batalla solo acaba de empezar.
El balcón de la Basílica de San Pedro se abre ante él.
Desde la plaza, cientos de miles de fieles esperan con los ojos fijos en la fachada iluminada.
Lomeli siente el peso de los siglos sobre sus hombros. Nunca buscó el trono de Pedro. Nunca quiso ser Papa.
Pero aquí está.
El cardenal camarlengo se acerca y le susurra:
—Debe elegir su nombre, Santidad.
Lomeli cierra los ojos. Jacopo Lomeli murió en la Capilla Sixtina.
Cuando los abre, el Papa que ha nacido en su lugar susurra dos palabras:
—Juan Pablo.
El maestro de ceremonias se adelanta al balcón y proclama las palabras que cambiarán su destino para siempre:
— Habemus Papam!
