Las mujeres que aman demasiado
Las mujeres que aman demasiado El séptimo paso es desarrollar nuevos intereses, vínculos y propósitos. Salir de la burbuja emocional en la que todo gira en torno a una relación. Volver al estudio, al arte, a la naturaleza, a la espiritualidad. Cultivar vínculos nutritivos que no dependan del sufrimiento para existir.
Por último, sostener el cambio. No basta con entenderlo una vez. El patrón es poderoso, y volverá a intentar imponerse. Por eso se requiere una práctica constante, una vigilancia amorosa sobre una misma, una red de apoyo que acompañe el proceso. Amar demasiado es una adicción emocional, y como toda adicción, necesita una recuperación diaria.
Pero al final, el resultado no es solo dejar de amar destructivamente. Es el nacimiento de una nueva forma de estar en el mundo: más libre, más plena, más digna. Una mujer que ya no suplica ser amada, porque ha aprendido a ser su propio hogar.