Las cartas secretas del monje que vendió su ferrari
Las cartas secretas del monje que vendió su ferrari Jonathan sintió que un escalofrÃo le recorrÃa la espalda. Algo dentro de él le decÃa que este viaje no era solo sobre recoger cartas y talismanes. HabÃa algo más. Algo que todavÃa no entendÃa.
Y que podÃa cambiarlo todo.
La imagen del ladrón y los papeles dispersos en el suelo no abandonaban la mente de Jonathan. HabÃa algo inquietante en la coincidencia, en cómo ese sÃmbolo —un simple cÃrculo con un punto— habÃa aparecido dos veces en cuestión de minutos.
—Necesito respuestas —dijo, girándose hacia el hombre del traje blanco.
—No aquà —respondió el hombre, dejando unos billetes sobre la mesa—. Camina conmigo.
Salieron del bar y se internaron en un laberinto de calles estrechas. Jonathan sentÃa el pulso acelerado. No podÃa evitar la sensación de que estaba siendo arrastrado a algo más grande de lo que podÃa comprender.
—Ese sÃmbolo… —Jonathan señaló la carta que aún sostenÃa—. ¿Qué significa?
El hombre se detuvo frente a un edificio antiguo, con balcones de hierro forjado y persianas entrecerradas.
—Es la marca de quienes buscan la verdad.
Jonathan bufó.
—Eso no significa nada.
