El mundo en el siglo XX
El mundo en el siglo XX Sería Gran Bretaña la que habría de impulsar la independencia de las colonias para luego reconstituir un “nuevo pacto colonial”, intentando proyectarse como nueva potencia.
A partir de esto se acentuó la fragmentación del país, donde podríamos enumerar diversos factores, desde la irrupción del caudillismo (lo que atañe a la producción) hasta el comercio local, interregional y exterior. La relativa pérdida de la hegemonía británica -a mitad de siglo XIX- de los mercados europeos, obliga a la corona a fortalecer su contacto comercial con los nuevos países, intentando satisfacer la demanda de su expansión producida por su Segunda Revolución Industrial.
Así es que triunfó y se hizo realidad la organización nacional, bajo la conjunción por parte de los tradicionales grupos comerciantes, devenidos en terratenientes ligados al proceso de paulatina integración del país al mercado mundial. Todo este salto cualitativo de la estructuración espacial económica iría tomando cuerpo social y político en torno a los intelectuales liberales, que de la mano de Roca, gobernarían desde 1880, llevando adelante los ideales de modernización. El país entró en un proceso de urbanización mediante la política inmigratoria y logró un alto crecimiento económico gracias a su relación con el mercado mundial.