Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac CYRANO, CRISTIÁN, un CAPUCHINO.
CYRANO.
¿Adónde vais, nuevo Diógenes?
CAPUCHINO.
De la casa voy en busca
de Magdalena Robin.
CRISTIÁN.
¡A fe que nos importuna!
CYRANO.
Daréis con ella siguiendo
por esa calleja oscura.
CAPUCHINO.—(Saludando, marchándose.)
Por vos rezaré el rosario.
CYRANO.
¿De cabo a rabo?
CAPUCHINO.
Sin duda.
Con Dios. (Vase.)
CYRANO.
Con Dios. Van mis votos
en pos de vuestra cogulla.
(Vuelve hacia CRISTIÁN.)
