Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac CRISTIÁN, CARBÓN DE CASTEL-JALOUX, LEBRET, los CADETES; luego, CYRANO.
LEBRET.
¡Esto es atroz!
CARBÓN.
Nada queda.
LEBRET.
¡Voto a…!
CARBÓN.—(Indicándole que hable bajo.)
Jura a la sordina,
que si despiertan… (A los CADETES.)
Dormid,
que quien duerme, el hambre alivia.
LEBRET.
Pero quien padece insomnio
halla floja esa comida.
(Óyense algunos disparos lejanos.)
CARBÓN.
¡Malditos! ¡A mis muchachos
despertarán!…
(Por los CADETES, que levantan la cabeza. Disparos más cercanos.)
UN CADETE.—(Agitándose.)
¿Todavía?
CARBÓN.
Nada. Es Cyrano que vuelve.
