Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac (A un CADETE.)
Acercadme ese tambor.
Aquí… Gracias; está bien.
(Siéntase en un tambor que le acercan. Ríe. De pronto, con tono dramático.)
¡Acribillaron mi coche
a balazos!…
(Cambiando de tono, muy bulliciosa, mirando su carroza.)
Parodié
el cuento de la princesa
encantada… Ya sabéis
que tenía por carroza
una cáscara de nuez,
y ratones por lacayos.
(Envía un beso a CRISTIÁN y dice, dando un grito.)
¡Buenos días, Cristián! ¡Eh!
(Mirándolos a todos.)
¡Pero alegraos, señores!
¡Me afligís a mí!… —¿Sabéis
que está muy lejos Arrás?
(Reparando en CYRANO.)
¡Ah, mi primo! ¡Qué placer!
CYRANO.—(Avanzando.)
¿Me diréis?…
ROXANA.