Contrato social
Contrato social Rousseau escribe a mediados del siglo XVIII en una encrucijada decisiva de la historia del mundo. Si por una parte está inevitablemente condicionado por él, por otra va y ve más allá que los ideólogos de una burguesÃa —sobre todo comercial y de negocios— ante todo apetente del poder, que se presenta entonces como clase hegémonica nacional. De ahà sus contradicciones; por un lado, la preocupación, cara al Derecho natural, de que el individuo, aún después del pacto, no obedezca sino a sà mismo (lo que no deja de ser una ficción jurÃdica y moralista); por otra, la consecuencia a que se llega de crear un cuerpo nuevo, del que emana la soberanÃa y, por consiguiente, los derechos de la persona como miembro de la comunidad, como partÃcipe en la formación de la voluntad general.