Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres
Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres 
Notas
[1] Refiere Herodoto que después del asesinato del falso Esmerdis, habiéndose reunido los siete libertadores de Persia para deliberar sobre la forma de gobierno que darían al Estado, Otanes se manifestó decididamente por la república, opinión extraordinaria en boca de un sátrapa, pues, aparte la pretensión que tuviera del trono, los poderosos temen más que a la muerte un sistema de gobierno que los fuerce a respetar a los hombres. Como puede suponerse, Otanes no fue escuchado, y viendo que se iba a proceder a la elección de un monarca, él, que no quería ni obedecer ni mandar, cedió voluntariamente a los otros su derecho a la corona, pidiendo por toda compensación ser libre e independiente, él y toda su posteridad, lo que le fue concedido. Aunque Herodoto no nos dijera cuál fue la restricción que se le puso a ese privilegio, sería necesario suponerla; de otro modo, Otanes, no reconociendo ninguna especie de ley y no teniendo que rendir cuentas a nadie, habría sido omnipotente y más poderoso que el mismo rey. Pero no es presumible que un hombre capaz de contentarse en tal caso con semejante privilegio fuera capaz de abusar de él. En efecto: no se ha visto que ese derecho haya causado nunca ninguna perturbación en el reino, ni por parte del sabio Otanes ni por parte de sus descendientes. <<
