El Contrato Social
El Contrato Social Este error proviene de no tener nociones exactas de la autoridad soberana y de haber tomado como partes de dicha autoridad lo que no eran más que sus emanaciones. AsÃ, por ejemplo, el acto de declarar la guerra y el de hacer la paz se han considerado actos de soberanÃa, lo que es inexacto, porque cada uno de ellos no es una ley sino sólo una aplicación de ésta, un acto particular que determina la circunstancia de la ley, como se podrá apreciar cuando explique el concepto que va unido a la palabra ley.
Si analizásemos asimismo las otras divisiones, constatarÃamos que siempre que concebimos a la soberanÃa dividida nos equivocamos; que los derechos que tomamos como parte de dicha soberanÃa le están todos subordinados y conllevan siempre voluntades supremas, de las que estos derechos sólo son su ejecución.