La desigualdad entre los hombres
La desigualdad entre los hombres Es difícil conjeturar de qué modo han llegado los hombres a conocer y emplear el hierro, pues no es de creer que hayan imaginado por sí mismos extraer la materia de la mina y darle las preparaciones necesarias para su fusión antes de saber lo que resultaría. Por otra parte, no puede atribuirse este descubrimiento a un incendio casual, puesto que las minas se forman en lugares áridos y desprovistos de árboles y plantas; de suerte que parece que la naturaleza ha tomado sus precauciones para ocultarnos el fatal secreto. Sólo queda la extraordinaria circunstancia de que un volcán, vomitando materias metálicas en fusión, haya sugerido a los espectadores la idea de imitar esta operación de la naturaleza; pero es necesario suponer mucho valor y previsión para emprender un trabajo tan penoso y calcular desde mucho antes las ventajas que podían obtenerse, y esto sólo es admisible en espíritus más cultivados que lo debía estar el de los espectadores.