La desigualdad entre los hombres
La desigualdad entre los hombres Antes de que la experiencia hubiese demostrado o que el conocimiento del corazón humano hubiera hecho prever los inevitables abusos de semejante constitución, debió parecer tanto más excelente cuanto que aquellos que estaban encargados de velar por su conservación eran los más interesados en ello; pues como la magistratura y sus derechos descansaban solamente sobre las leyes fundamentales, si éstas eran destruídas los magistrados dejaban de ser legítimos y el pueblo dejaba de deberles obediencia, y como la esencia del Estado no estaría constituida por el magistrado, sino por la ley, cada cual recobraría de derecho su libertad natural.