La desigualdad entre los hombres
La desigualdad entre los hombres Me detengo en estos primeros pasos y suplico a mis jueces suspendan en este punto la lectura para que consideren, solamente sobre la invención de las substantivos físicos, es decir, sobre la parte de la lengua más fácil de hallar, el camino que aún le queda para expresar todos los pensamientos de los hombres, para tomar una forma constante, para poder ser hablada públicamente e influir sobre la sociedad; les suplico que reflexionen cuánto tiempo y cuántos conocimientos han sido necesarios para descubrir los números (21), los nombres abstractos, los aoristos (22) y todos los tiempos de los verbos, las partículas, la sintaxis; para unir los razonamientos y construir la lógica del discurso. En cuanto a mí, asustado por las dificultades, que se multiplican a cada paso, y convencido de la imposibilidad casi demostrada de que las lenguas hayan podido nacer y establecerse por medios puramente humanos, dejo a quien quiera emprenderla la discusión de este difícil problema: si ha sido más necesaria la sociedad ya establecida para la institución de las lenguas, o las lenguas ya inventadas para la constitución de la sociedad.