Juliette o Las prosperidades del vicio
Juliette o Las prosperidades del vicio Justine y yo fuimos educadas en el convento de Panthemont. Ustedes ya conocen la celebridad de esta abadÃa, y saben que, desde hace muchos años, salen de ella las mujeres más bonitas y más libertinas de ParÃs. Es este convento tuve como compañera a Euphrosine, esa joven cuyas huellas quiero seguir y quien, viviendo cerca de la casa de mis padres, habÃa abandonado la suya para arrojarse en brazos del libertinaje; y como de ella y de una religiosa amiga suya fue de quienes recibà los primeros principios de esta moral que han visto con asombro en mÃ, siendo tan joven, por los relatos de mi hermana, me parece que, antes de nada, debo hablaros de la una y de la otra… contaros exactamente estos primeros momentos de mi vida en los que, seducida, corrompida por estas dos sirenas, nació en el fondo de mi corazón el germen de todos los vicios.
