Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro LAPLOSHKA FUE UNO de los tipos más mezquinos que yo haya conocido, y uno de los más divertidos. DecÃa cosas horribles de la otra gente, con tal encanto que uno le perdonaba las cosas igualmente horribles que decÃa de uno por detrás. Puesto que odiamos caer en nada que huela a maledicencia, agradecemos siempre a quienes lo hacen por nosotros y lo hacen bien. Y Laploshka lo hacÃa de veras bien.
Naturalmente, Laploshka tenÃa un vasto cÃrculo de amistades; y como ponÃa cierto esmero en seleccionarlas, resultaba que gran parte de ellas eran personas cuyos balances bancarios les permitÃan aceptar con indulgencia sus criterios, bastante unilaterales, sobre la hospitalidad. AsÃ, aunque era hombre de escasos recursos, se las arreglaba para vivir cómodamente de acuerdo a sus ingresos, y aún más cómodamente de acuerdo a los de diversos compañeros de carácter tolerante.