Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —¿Puedo entrar mientras llueve? —comenzó a decir Stoner, pero el viejo lo interrumpió.
—Pase, amo Tom. Sabía que usted regresaría un día de estos.
Stoner tropezó al cruzar el umbral y se quedó allí, mirando al otro con asombro.
—Tome asiento mientras le preparo algo de comer —dijo el viejo, trémulo y obsequioso.
Las piernas de Stoner se doblaron de puro cansancio, y se derrumbó en el sillón que el otro le arrimara. En un minuto estuvo devorando la carne fría, el pan y el queso puestos en la mesa del lado.