La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne —Me fastidia la jerga artĂstica de esa señora —le dijo Clodoveo al amigo periodista—. Tiene la manĂa de referirse a ciertos cuadros diciendo que “se te meten en la piel”, como si se tratara de algĂşn tipo de sarpullido.
—Eso me recuerda —dijo el periodista— la historia de Henri Deplis. ¿Nunca te la he contado?
Clodoveo negĂł con la cabeza.
—Henri Deplis era, en razĂłn de su nacimiento, sĂşbdito del Gran Ducado de Luxemburgo. Tras una madura reflexiĂłn se dedicĂł a viajante de comercio. Su actividad mercantil le llevĂł con frecuencia más allá de los lĂmites del Gran Ducado y hallábase a la sazĂłn en una ciudad del norte de Italia cuando de su casa le llegĂł la noticia de que le habĂa correspondido un legado de la herencia de un lejano pariente que habĂa fallecido.
