La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne ”La conmoción fue remitiendo con el tiempo, pero el desventurado Deplis, que era de natural retraído, hallóse una vez más, pocos meses más tarde, en el ojo del huracán de una furiosa controversia. Cierto alemán, experto en arte, que había obtenido de la municipalidad de Bérgamo autorización para examinar la famosa obra maestra, declaró que se trataba de un Pincini espurio, probablemente obra de algún aprendiz que habría empleado aquél en sus últimos años. Obviamente, el testimonio de Deplis sobre el particular carecía de todo valor, ya que había permanecido bajo los efectos de los acostumbrados narcóticos durante el largo proceso de la punción del dibujo. El director de una revista de arte italiana refutó las aseveraciones del experto alemán y lanzóse a probar que su vida privada no se compadecía con ninguna moderna pauta de la decencia. Italia y Alemania en pleno se enzarzaron en la disputa y el resto de Europa viose prontamente inmerso en el debate. Sucediéronse borrascosas escenas en el Parlamento español y la Universidad de Copenhague otorgó una medalla de oro al experto alemán (enviando luego una comisión para examinar las pruebas sobre el terreno), mientras en París dos estudiantes polacos se suicidaban para poner de manifiesto lo que pensaban ellos del caso.