Aguilas de la estepa
Aguilas de la estepa —Alrededor del mediodÃa; iban al pequeño trote y sus caballos debÃan estar muy rendidos porque algunos quedaban a menudo rezagados.
—¿Eran muchos?
—Lo menos ciento cincuenta.
—¿Cómo pueden haber sido tantos…? —se extrañó Hossein—. ¡Los raptores no eran más de una docena…!
—Se les habrán reunido los que tirotearon la aldea sarta —indujo el gigante.
—¡No será su número lo que nos impida seguirlos! —bramó Hossein.
—¿Sabes adónde se dirigen? —inquirió Sagadsca.
—A Kitab.
—¿Qué irán a hacer all� Quizás no sepan que los rusos salieron de Samarkanda con cañones y culebrinas para combatir a Djura y al beg de Schaar.
—¿Luego es cierta la expedición?
—SÃ: la manda el coronel Miklalowsky y se compone de infanterÃa y algunas sotnia de cosacos. Tiene orden de dominar a los revoltosos y poner Kitab y Schaar bajo la autoridad del emir de Bukara. No se habla más que de eso en la estepa oriental y las informaciones que tengo las considero exactas.
—No tenemos tiempo que perder, señor —dijo Tabriz a Hossein.