El falso brahman

El falso brahman

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Unos escalones más arriba hallábanse los seis arghilahs, o filósofos, como también se les llama, los cuales continuaban alborotando y aguzando sus gigantescos picos sobre las piedras. Parecían furiosos, quizá no habían cenado ni bebido, pero Kammamuri debía de tener sus motivos para dejarlos en ayunas.

—Dentro de pocos minutos, sahib —dijo el cazador de ratas—, veremos llegar a oleadas a esos interesantes animalitos.

—¿Interesantes?

—Tú, sahib, no los has visto nunca trabajar. Son dignos de estudio, y, además, yo debo estar muy reconocido a estas bestiecillas, que durante tantos años me han servido para comer.

—¿Tú has comido ratas?

—Sí, sahib. En las cloacas no había bodegones que pudiesen aderezarme una mísera cena, y así tenía que arreglármelas yo solo.

—Harías tus asados de ratas.

—Tenía siempre conmigo una especie de asador, que me servía divinamente para ello. No me faltaba leña, porque antes que bajasen allí todos aquellos parias, había hecho provisiones de combustible, que después…

El baniano se interrumpiĂł bruscamente y se acercĂł a la puerta de bronce, que habĂ­a quedado un poco entreabierta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker