El falso brahman
El falso brahman —¿Has terminado? —preguntó Kammamuri bostezando.
—Te advierto que todo el que mate a uno de nosotros, los protegidos por los dioses, será condenado después de muerto a renacer bajo la forma de un insecto que se alimenta de inmundicias. Por medio de nuevos nacimientos, llegará a ser paria, estará ciego durante muchÃsimos años y será afligido por la lepra. ¿Tendrás tú ahora valor para matar a un brahman?
—Yo no soy torpe del todo —dijo el maharato— y sé que si vosotros matáis a un hombre perteneciente a otra casta, os excusáis rezando una especie de plegaria, que si no me equivoco se llama gaiaky.
—¿Y qué? —preguntó el paria.
—Que yo también rezaré una plegaria parecida, y todo está arreglado.
—Pero tú no eres brahman.
—Soy un hombre como tú.
—Tu alma no es pura.
—¿Qué sabes tú? No has visto lo que hay dentro de mi cuerpo —respondió Kammamuri, volviendo a bostezar.
Entretanto, los seis filósofos intentaban picotearse unos a otros, y proseguÃan con sus tremendos graznidos.