El falso brahman

El falso brahman

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El palacio de la princesa ardía, pero como estaba construido enteramente de piedra, las llamas sólo hallaban pasto en los muebles, que devoraban con rapidez espantosa.

Por todas las ventanas salían columnas de humo y chispas, y resplandores cada vez más intensos. Los pisos altos, que eran de madera, y contenían las provisiones de la Corte, debían de haber empezado a arder, amenazando a la techumbre.

De cuando en cuando se oían estampidos causados sin duda por las vasijas llenas de licores que el fuego hacía estallar como si fuesen bombas.

Sahur se había detenido ante el palacio llameante, en torno del cual trabajaban ya febrilmente, aunque con escaso éxito por la imperfección de las viejas bombas de hacía veinte años, bomberos, soldados de la guardia del marajá y vecinos de la capital.

—¡Paso! —gritó por última vez el cornac con voz poderosa—. ¡Servicio de la rhani!

Así pudo abrirse paso entre el gentío que ya comenzaba a retroceder ante los torrentes cada vez mayores de chispas que abrasaban las carnes.

¿Dónde estaba Yáñez? ¿Dónde la princesa y el niño? Imposible era saberlo por entonces entre aquella enorme confusión y aquel oleaje de la muchedumbre.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker