El falso brahman

El falso brahman

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

11. Noche de angustia

El huracán seguía rugiendo sobre la ciudad en un crescendo espantoso. La India sufre a veces largas sequías, pero en ella, como en todas las regiones ecuatoriales, se desencadenan de cuando en cuando, y sin que nadie los anuncie, ciclones espantosos, que nada tienen que envidiar en violencia a los tan tristemente famosos de las Antillas.

—Más hubiera valido que esta tormenta estallase antes, y habría extinguido con su gran masa de agua el incendio que devoraba el palacio del marajá —murmuraba Kammamuri, mientras seguía saltando sobre torrentes amarillentos que brotaban de todas partes, cayendo con estruendo infernal sobre el río de inmundicias, convertido ya en rápida corriente.

Bajo las bóvedas se esparcían olores pestilentes, a causa de haberse removido el fondo del conducto central, en cuyas aguas se corrompían las basuras de toda la ciudad. Allí estaba el peligro de coger el cólera.

—¡Infelices de aquellos tres hombres, si no hubieran sido indostanos! No habrían podido ir muy lejos entre aquellos miasmas asfixiantes.

Entretanto, sobre la superficie de la tierra continuaban estallando los truenos, que retumbaban en las cloacas con tal intensidad, que los tres hombres no podían oírse unos a otros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker