El hijo del Corsario Rojo
El hijo del Corsario Rojo LA CAPTURA DEL MARQUÉS
Aquella misma noche, antes de las doce, los filibusteros, temiendo que volviese la escuadra española, abandonaban la isla de San Juan y se refugiaban en el continente, tomando tierra en la bahía de Caldeira.
Desembarcaron, sin embargo, reforzados por el famoso filibustero Tusley, que navegaba con Davis y que se habían separado de los franceses, por cuestiones religiosas, en compañía de ciento veinte ingleses.
Estos últimos fueron encontrados a pocas leguas del continente, a bordo de un buque que se hallaba en buen estado. A pesar de que los reconocieron como corsarios, los filibusteros del conde de Ventimiglia y de Grogner los atacaron furiosamente para darle una lección a su jefe, y aunque tripulaban simples esquifes y barcas desprovistas de artillería, lanzáronse llenos de audacia al abordaje y se apoderaron con gran facilidad del navío.
Es cierto que los ingleses de Tusley, reconociendo en los que atacaban a sus antiguos compañeros, opusieron una resistencia muy débil.