En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —Podemos recalar aquà —dijo Amali al francés—. Estamos ya muy lejos del canalizo y no nos exponemos al peligro de que vengan a asaltarnos nuevamente los salvajes.
—¿Se habrán alejado? —preguntó Jean Baret que no parecÃa hallarse del todo tranquilo.
—Habrán bajado al mar para dar caza a los pescadores de perlas.
—¡Son a la verdad terribles esos salvajes!
—Son los más valerosos de todos los isleños —añadió Amali—. No es la primera vez que me enfrento con ellos, y sé lo que valen.
—CreÃa por un momento que todo se habÃa acabado para mÃ.
—Dejémonos de estas conversaciones, señor Baret; ahora que podemos gozar de un poco de tranquilidad podemos almorzar, y asà entre bocado y bocado os explicaré por qué he organizado esta expedición.