En las montanas de Africa
En las montanas de Africa —No te asustes, Afza— dijo el magiar—; si no he muerto cuando ha ocurrido la explosión, no moriré nunca, a menos que los espahis vuelvan a prenderme.
—En esto pienso —respondió Ribot—. Lo malo es que aquel canalla os ha privado de los maháris. Basta, por ahora; almorcemos.
—Eso mismo iba a proponerte —observó el toscano —. ¿Tienes algo que ofrecernos?
—Muy poco.
—En tal caso, iremos a proveemos de vÃveres a la tumba del santón. A ver si ahora se me cae encima toda la cuba de ese infeliz de Muley-Hari.