La Reina del Pacífico

La Reina del Pacífico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

121

-¿Querrás decir que hasta los caimanes pueden servirnos de almuerzo? -preguntó con asco Carmaux. 

-Su cola no es mala, compadre blanco: la he comido más de una vez. Tiene un sabor agradable, compadre, al que es fácil acostumbrarse. 

-¿Y cómo remediar lo de la chalupa? -preguntó Van Stiller. 

-La madera no falta -dijo el Corsario-. Â¿Acaso mis marineros no saben construir una almadía? 

-¡Soy un animal, señor! -dijo el hamburgués-. ¡No había pensado en esos árboles! 

-¡Pues son bien visibles! -dijo riendo Carmaux. 

-Moko, ¿tienes tu hacha? 

-Sí, capitán -repuso el aludido. -Ya que clarea el día, ve a derribar algunos árboles. 

-Y nosotros iremos a buscar bejucos -dijo Carmaux. 

-¿Y el almuerzo? -dijo el Corsario Negro. -Ya sé que no puedes trabajar con el estómago vacío. 

-¡Ya lo pensaba yo, capitán!. 

-Mientras Moko derriba algunos árboles, tú y Van Stiller recorreréis la isla. 

-¿Habrá caza aquí? 

-En su defecto, nos contentaremos con un asado de simio. 

-¡Ah! -exclamó Carmaux haciendo una mueca. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker