La Reina del Pacífico

La Reina del Pacífico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

37

-¡Tocado! -dijo Carmaux. 

-¡Toma ésta! -gritó una voz. 

Otro disparo sonó afuera, y la bala, pasando a pocas pulgadas de la cabeza del filibustero, arrancó la corniza superior del entredós. 

Simultáneamente, algunos golpes de hacha bien dirigidos partían una tabla de la puerta. Cuatro o cinco arcabuces y algunas espadas aparecieron por la abertura. 

-¡Tened cuidado! -gritó Carmaux a sus compañeros. 

-¿Entran ya? -preguntó Van Stiller, que había empuñado su arcabuz por el cañón, a fin de usarlo como maza. 

-¡Aún hay tiempo! -repuso Carmaux-. Si la puerta ya no resiste, todavía queda el entredós y tan macizo mueble ha de darles mucho que hacer. 

-¡Lástima que no tengamos la bomba! -dijo Moko. 

-Hubiera sido demasiado peligrosa, compadre Saco de carbón. Hubiéramos volado nosotros también. 

En aquel momento gritó una voz: 

-  ¿Os rendís? ¿Sí, o no? 

-¿A quién? -preguntó Carmaux. 

- ¡Canario!... ¡A nosotros!  

-La puerta ha cedido. 

-No lo creo. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker