La Reina del Pacífico

La Reina del Pacífico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

42

El Corsario Negro, apoyado en la ventana, seguía atentamente los diversos episodios de la batalla. 

Parecía no sentir ningún dolor. 

-¡Ánimo, hombres del mar! -gritaba-. ¡Una buena descarga sobre aquella chalupa que va a abordarnos! ¡Ya no son más que nueve! 

-¡Señor, no os animéis así -le decía Yara intentando en vano hacerle sentarse-. 

¡Pensad que estáis herido! 

Al cabo de un rato un grito terrible salió de sus labios:  

-¡Maldición! 

Tres chalupas, no obstante las tremendas descargas de los filibusteros, habían llegado junto a la nave poniéndose a cubierto de su artillería, mientras que a la derecha de la península que se extendía ante la bahía habían aparecido de improviso las altísimas arboladuras de dos navíos. 

-¡Señor! -gritó Yara, que las había visto-. ¡Vuestro Rayo va a ser cogido entre dos fuegos! 

El Corsario iba a contestar, cuando penetraron en la estancia Carmaux, Moko y el hamburgués. Estaban rendidos, destrozados y cubiertos de pólvora de los disparos. El último tenía el rostro ensangrentado por efecto de un tajo recibido en plena frente. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker