La Reina del Pacífico

La Reina del Pacífico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

46

Después de aquel cambio de frases irónicas y 

amenazadoras, que revelaban el buen humor de los sitiados y la impotente rabia de los sitiadores, hubo un breve silencio, que nada bueno pronosticaba. 

Carmaux y sus compañeros, después de un breve Consejo con su capitán, se habían colocado alrededor de la abertura de la escalera con los fusiles, cargados, prontos a enviar una buena descarga a sus enemigos. 

Entretanto Yara, que estaba en la ventana, les había dado la buena noticia de que todo estaba tranquilo en la bahía y las dos fragatas seguían sobre sus anclas, sin intentar abordar a El Rayo. 

-Esperemos -había dicho el Corsario-. Si podemos resistir aún cinco horas, vendrán a libertarnos los hombres de Morgan. 

Apenas había transcurrido un minuto, cuando otro golpe más violento resonó bajo el suelo, haciendo vacilar los muebles. 

-¡Mil ballenas! -exclamó Carmaux-. ¡Si continúan así, harán saltar el pavimento! 

Un tercer golpe, que sacudió hasta el lecho en el que yacía el Corsario, echó por tierra parte de los trastos acumulados en torno al agujero de la escalera, e hizo saltar una tabla del piso. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker