Las Hijas de los faraones

Las Hijas de los faraones

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO IX

EL TEMPLO DE LOS REYES NUBIOS

Mientras la nave iba costeando, moviéndose ligeramente, empujada por una fresca brisa que soplaba del sur y que hinchaba las enormes velas, Mirinri, que no sentía ningún deseo de ir a descansar, después de tantas emociones, se había sentado en la caja de popa, abandonándose a sus fantasías. ¿Pensaba acaso en los bellos ojos de la joven hija del Faraón, que había salvado de las aguas de aquel río y que durante muchas noches había turbado sus sueños o en las futuras grandezas hacia las que se encaminaba con ánimo decidido dispuesto a todo, con tal de conquistarlas? Tal vez solo la hechicera que se había acurrucado a breve distancia de él, sobre una alfombra de hojas de papiro entrelazadas y lo contemplaba atentamente con una profunda mirada, magnética, habría podido decirlo. Enroscada sobre sí misma como una serpiente, con sus brazos desnudos apoyados sobre la alfombra y que de cuando en cuando movía haciendo tintinear los numerosos brazaletes de oro, la cabeza erguida, como una leona al acecho que intenta sorprender el mas pequeño ruido que le indique la presencia de una presa o de un enemigo, seguía los diversos detalles que manifestaba el rostro del joven Faraón.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker