Las Hijas de los faraones
Las Hijas de los faraones LA FIESTA DE LOS BEBEDORES
Entre las fiestas que celebraban los antiguos egipcios, una de las más originales era ciertamente la de los bebedores de vino de palma. Todos los años, centenares y centenares de personas se reunían bajo los palmerales para celebrar la llamada fiesta de Bast y era absolutamente obligado que nadie regresase a su casa si antes no se había consumido por completo la provisión de vino de palma recolectado durante el año. Es probable que los antiguos romanos hayan copiado de aquí sus famosas Saturnales, puesto que en aquellas fiestas del vino, permitidas por los Faraones, no faltaban ni músicos ni danzarinas, para exaltar con mayor vehemencia a los bebedores y hacerles perder intencionalmente sus cabales. Y en efecto, en la orilla, que la luna iluminaba plenamente, se reunían mezcladas con los hombres numerosas mujeres que vestían espléndidos trajes y que sostenían en sus manos instrumentos musicales. También ellas, que parecían muy alegres, invitaban a grandes gritos a los navegantes a que tomaran parte en la orgía y a vaciar las copas en honor de Bast.
