Los dos tigres

Los dos tigres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

30. Los traidores

En lugar de dirigirse hacia la cabaña donde Sandokán y sus compañeros habían dejado los caballos, el pelotón tomó otro camino que iba por entre los bungalows medio destruidos por el fuego, y cuyos jardines estaban devastados.

Tremal-Naik, puesto en guardia por la advertencia del cipayo, marchaba muy inquieto, temiendo alguna sorpresa, y procuró interrogar al subadhar; pero el oficial, que se había vuelto de improviso muy adusto, se limitó a hacerle seña para que continuase andando.

—Tremal-Naik —dijo Yáñez—, me parece que la cosa no va como una seda. ¿Qué es lo que ha sucedido?

—Yo tampoco lo sé —contestó el bengalí—; pero me parece que no tienen muchos deseos de que entremos en Delhi.

—¿Nos tomarán por espías de los ingleses? —preguntó Sandokán.

—Esa sospecha nos pondría en una situación muy grave —respondió Tremal-Naik—. Tanto en uno como en otro bando fusilan a los espías; los ingleses no perdonan a ninguno.

—Pero a nosotros no pueden acusamos de nada —dijo Yáñez.

—¡Tengo una sospecha! —dijo de pronto Sandokán.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker