Los Náufragos del Liguria
Los Náufragos del Liguria LOS TAGALOS
LOS náufragos se habían inclinado delante de la lumbre para enjugarse los vestidos, que les chorreaban.
Como hemos dicho, eran cinco: tres muchachas, un jovencito y un viejo.
Todos eran tagalos, habitantes que pueblan las islas Filipinas.
Esta raza es una de las más bellas, de las más emprendedoras y de las más gallardas de los mares de la China.
Su color no es de oliva, como el de los malayos; ni moreno oscuro, como el de los burgueños, sino rojizo. Tienen los pómulos prominentes, pero el contorno del rostro es más romboidal que cuadrado; la nariz, un poco desarrollada, y los ojos, ligeramente oblicuos; pero en lugar de afearlos, les da cierta gracia.
Las tres muchachas, que estaban entre los quince y los veinte años, eran graciosísimas, tenían los ojos vivos y negros, el color un poco carminoso; los labios rojos, y los dientes más blancos que el marfil pulimentado.
Vestían unos pequeños jubones plegados de colores vivos y una camisa recamada, y calzaban zapatos de velludo tejido de oro. En el cuello llevaban varios collares de perlas, y en las orejas, grandes pendientes de procedencia española.
