Los Tigres de la Malasia
Los Tigres de la Malasia -Parece ser que los ingleses tienen intención de hacernos desalojar a Mompracem. Desde hace algún tiempo vienen achacándonos todos los actos de piratería que se realizan a lo largo de las costas de la isla, siendo así que hace ya muchos años que nuestros paraos dormitan sobre sus anclas. Dicen que nuestra presencia anima a los piratas costeros, y que, ya directa, ya indirectamente, los azuzamos contra los barcos que van a Labuán. ¡Mentiras! Pero tú ya conoces la doblez del leopardo británico.
-Y su ingratitud también- dijo el indio-. ¡Así es como quiere recompensarnos el haberles limpiado la India de la secta de los thugs
-¿Cederá Sandokán?
-¡Él!... Es capaz de arrojar el guante de desafío a toda Inglaterra, y...
Un cañonazo lejano le cortó la palabra.
-¿Has oído?- exclamó poniéndose en pie de un salto, presa de vivísima agitación. -Sí; se oyen cañonazos hacia el Sur. -¡Son los dayakos que atacan al Mariana ! -Sígueme al observatorio, Yáñez- dijo Tremal- Naik-. Desde allí podemos oír mejor hacia que lado suenan los disparos.
CAPÍTULO VIII
