Los Tigres de la Malasia
Los Tigres de la Malasia Algunos minutos más tarde, en tanto que los guerreros volvían a sus campamentos precipitándose hacia el peregrino, se presentó por tercera vez bajo la terraza.
-¿Qué es lo que quieres todavía, pesado?- le preguntó Yáñez.
-Vengo a preguntarte si después de tan gran prueba como la que te ha dado el descendiente del Profeta te decides a rendirte- dijo el guerrero.
-¡Ah, es verdad; debía darte una contestación!dijo Yáñez. Puedes decirle al hijo, sobrino o primo de Mahoma, que le doy las gracias por el interesante espectáculo que se ha dignado ofrecernos a nosotros, pobres incrédulos.
Enseguida, quitándose con un gesto soberano un magnífico anillo que llevaba en un dedo se lo tiró al parlamentario, añadiendo:
-¡Y ésta es su recompensa!
CAPÍTULO X
En las islas malayas, y también en algunas de la Polinesia, todavía está en uso la prueba del fuego; pero no sirve, como entre nosotros sirvió en tiempos pasados, para probar la inocencia de aquel a quien se culpaba de homicidio o de hurto: en la Malasia y en la Polinesia es tan sólo una ceremonia religiosa.
