Los Tigres de la Malasia
Los Tigres de la Malasia -Entonces, ¿qué es?
-¡Ah, señor! Han tendido una cadena bajo el agua, y no podemos avanzar si no se corta.
En el mismo instante una voz poderosa se oyó entre los árboles de la orilla izquierda, gritando en un inglés muy gutural:
-¡Rendíos tigres de Mompracem: si no, os exterminaremos a todos!
CAPÍTULO IV
Otro cualquiera se hubiese impresionado al oír aquella amenaza lanzada por un hombre que pertenecía a raza tan sanguinaria y animosa, sabiendo al propio tiempo que el camino de huída estaba cortado.
Yáñez, que había oído a un tiempo al malayo y al amenazador enemigo, no dio señal alguna de cólera ni de desfallecimiento.
Otras ocasiones había tenido en su vida no menos terribles, y no había perdido su gran calma.
-¡Ah!- exclamó sencillamente-. ¡Quieren exterminarnos! ¡Menos mal que han tenido la galantería de advertírnoslo! ¡Y aún los llamamos salvajes!
