Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —¿Por necesidad, acaso? Me han dicho que en las islas del PacÃfico escasean los animales y los árboles frutales.
—SÃ, pero no en todas. Algunas abundan en perros, gatos, pájaros y árboles que dan sabrosos frutos, y además, el mar que las rodea proporciona abundante pesca. A pesar de esto, los habitantes son antropófagos y se comen a sus enemigos en variadas salsas. Hubo un tiempo en que no se creÃa en la antropofagia; pero después de los viajes de Van-Diemen, Tasman, La Perouse, Bougainville, Cook, Quirós, Mendaña, y otros hubo de reconocerse su existencia. Algunas tribus sacrifican a sus enemigos por espÃritu religioso, pero se los comen además; otras, por escasez de alimentos; otras, por odios y además por heredar el valor y las virtudes del muerto, como, por ejemplo, los australianos, que comen con preferencia el corazón de sus enemigos para adquirir mayor energÃa; los maorÃes de la Nueva Zelanda, el ojo izquierdo ante todo, porque, según sus creencias, es el alma del muerto, y las tribus americanas del Amazonas, que queman el cadáver y tragan después las cenizas para apropiarse de los rezos que en vida hiciera su vÃctima.
—Y ¿la antropofagia existe sólo en las islas del Gran Océano?