De la vida feliz - BAC Libro I
De la vida feliz - BAC Libro I 3. Todos estos hombres, pues, son atraídos por diversos modos a la tierra firme de la vida feliz, pero han de temer mucho y evitar con suma cautela un elevadísimo monte o escollo que se yergue en la misma boca del puerto y causa grandes inquietudes a los navegantes. Porque resplandece tanto, está vestido de una tan engañosa luz, que no sólo a los que llegan y están a punto de entrar se ofrece como lugar de amenidad y dichosa tierra, llena de encantos y atracciones, sino que muchas veces a los mismos que están en el puerto los invita y alucina con su deliciosa altura, provocándoles a desdén de los demás. Pero éstos frecuentemente hacen señales a los navegantes para que no se engañen, ni den en la oculta trampa, ni crean en la facilidad de la subida a la cima; y con suma benevolencia indican por dónde deben entrar sin peligro, a causa de la proximidad de aquella tierra. Así, mirando con torvos ojos la vanísima gloria, enseñan el lugar del refugio seguro. Pues ¿qué otro monte han de evitar y temer los que aspiran o entran en la filosofía sino el orgulloso afán de vanagloria, porque es interiormente tan hueco y vacío que a los hinchados que se arriesgan a caminar sobre él, abriéndose el suelo, los traga y absorbe, sumergiéndoles en unas tinieblas profundas, después de arrebatarles la espléndida mansión que ya tocaban con la mano?
