La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Habiendo contado el autor que estos pueblos tenÃan su lengua, torna de nuevo al tiempo en que tenÃan todos una sola lengua, y expone a continuación cómo tuvo lugar la diversidad de las mismas: El mundo entero hablaba la misma lengua con las mismas palabras. Al emigrar de Oriente, encontraron una llanura en el paÃs de Senaar, y se establecieron allÃ. Y se dijeron unos a otros: Vamos a preparar ladrillos y cocerlos (empleando ladrillos en lugar de piedras, y alquitrán en vez de cemento). Y dijeron: Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance al cielo, para hacernos famosos y para dispersarnos por la superficie de la tierra. El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hijos de los hombres; y se dijo: Son un solo pueblo con una sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su actividad, nada de lo que decidan hacer les resultará imposible. Vamos a bajar y a confundir su lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo. El Señor los dispersó por la superficie de toda la Tierra, y dejaron de construir la ciudad y la torre. Por eso se llama Babel (confusión), porque allà confundió el Señor la lengua de toda la Tierra, y desde allà los dispersó por la superficie de la tierra15.