La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

1. Después de recordar la muerte de Taré, se lee: El Señor dijo a Abrahán: Sal de tu tierra nativa y de la casa de tu padre, etc. No debe hacernos pensar esto que el orden de la narración responde a la sucesión de los hechos. Se nos plantearía, de ser así, una cuestión insoluble. De hecho, después de estas palabras de Dios dirigidas a Abrahán, dice así la Escritura: Abram marchó como le había dicho el Señor, y con él marchó Lot. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de Jarán39.

¿Cómo puede ser verdad esto si salió de Jarán después de la muerte de su padre? Pues Taré, como se dijo arriba, engendró a Abrahán a los setenta años. Si a este número añadimos setenta y cinco que tenía Abrahán cuando salió de Jarán, nos dan ciento cuarenta y cinco años. Tal era, pues, la edad de Taré cuando salió Abrahán de Mesopotamia; y como tenía éste setenta y cinco años, su padre, que le había engendrado a los setenta años, contaba, como se ha dicho, ciento cuarenta y cinco años. Por consiguiente, no salió después de la muerte de su padre, esto es, después de doscientos cinco años, que son los que vivió su padre; sino que el año de salida de este lugar, el setenta y cinco de su vida, era, sin duda alguna, el ciento cuarenta y cinco de la vida de su padre, que lo había engendrado a los setenta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker